Ante el auge de las energías renovables, en Alemania venderían las plantas de energía contaminantes

Afectadas por el desplazamiento de su país hacia las turbinas eólicas y los paneles solares, las compañías de servicios de Alemania se alegrarían de poder vender a bajo precio una planta de energía. Hasta la empacarán y la enviarán a otro país.

Las dos mayores productoras de energía, RWE AG y EON SE, están especialmente dispuestas a vender sus plantas a combustión de gas, que han dejado de ser competitivas como consecuencia del auge de la energía renovable y de los bajos precios récord del carbón. Es relativamente fácil desarmarlas, trasladarlas en camiones y rearmarlas en otro lado.

A veces la gente compra plantas enteras, y en otras ocasiones adquiere los componentes clave. Las enormes turbinas generadoras de energía que constituyen el centro de la estación cuestan por lo menos 30 millones de dólares, y comprar de segunda mano puede reducir más de la tercera parte del precio, algo particularmente atractivo para los compradores países en vías de desarrollo.

“Hay un mercado global líquido para las turbinas de gas”, dijo en Berlín Rolf Martin Schmitz, vicemáximo responsable ejecutivo de RWE. Vender las plantas, enteras o en partes, es una opción, agregó. “Los costos de transporte son por completo marginales”.

La compañía, que tiene sede en Essen, vendió las turbinas de una planta nuclear desmantelada y las envió a Egipto en 2012. RWE tiene más de seis generadores a combustión de gas archivados en Alemania y Holanda que tal vea nunca vuelvan a necesitarse.

RAG Mining Solutions GmbH es una firma de operaciones en plantas de energía usadas y componentes de éstas. Su sitio web anuncia 10 plantas diferentes en Alemania, tanto a combustión de carbón como de gas, que están a la venta enteras o por partes.

Una planta usada es por lo menos un tercio más barata que una nueva, dijo el máximo responsable de RAG Mining Solutions, Martin Junker, al Westdeutsche Allgemeine Zeitung en una entrevista publicada en agosto. También se comienza a operarla con más rapidez.

“Es mucho más rápido desmantelar y montar una planta de energía vieja que una nueva”, dijo, y agregó que considera que hay mercado en la ex Unión Soviética, Asia, África y tal vez Chile.

Las plantas alemanas están en venta porque el desplazamiento hacia la energía renovable, que se estima representará el 45 por ciento de la energía para 2025, ha hecho bajar los precios de la electricidad. La energía para entrega el año próximo cayó el mes pasado al nivel más bajo desde abril de 2004.

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