Barcelona ya tiene el primer sistema de alumbrado público autosuficiente

El investigador del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), Ramón Bargalló, y la empresa Eolgreen, han diseñado el primer sistema de alumbrado público que funciona con energía solar y eólica. Barcelona ya ha instalado en el frente marítimo seis de estas novedosas farolas que también están presentes en Sant Boi de Llobregat. Según aseguró a Interempresas el director del Departamento de I+D de Eolgreen, Pedro Montes, cuentan, asimismo, con instalaciones pendientes de ejecución con diferentes ayuntamientos de España.

Abogar por el ahorro energético, la sostenibilidad y el respeto medioambiental es el reto que afrontan muchas empresas españolas en la actualidad. Son conceptos cada vez más presentes en nuestra sociedad y respetarlos se convierte en una obligación cada día más factible gracias, en parte, al agigantado desarrollo de la tecnología. Ésta nos abre muchas puertas a la hora de desarrollar aparatos inteligentes que permitan que dichos conceptos sean posibles.

Y esta es la idea sobre la que han trabajado investigadores del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y la empresa Eolgreen, quienes han desarrollado el primer sistema de alumbrado público autosuficiente, ya que funciona con energía solar y eólica. “Este tipo de farolas no van conectadas a la red eléctrica convencional. De esta forma, aprovechamos la energía cinética del viento y la energía solar para convertirla en energía eléctrica que será utilizada para encender diariamente la luminaria LED de la farola”, explicó a Interempresas Pedro Montes, director del Departamento de I+D de Eolgreen. Este novedoso sistema de alumbrado público ya cuenta con una instalación de seis farolas en el frente marítimo de Barcelona, debido al interés mostrado por el ayuntamiento de la ciudad catalana y, según aseguró Montes, tienen también instalaciones pendientes de ejecución con diferentes ayuntamientos españoles.

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Pero conseguir desarrollar este innovador aparato no ha sido tarea fácil, ya que los investigadores de la UPC y Eolgreen tuvieron la obligación de desarrollar diferentes componentes – desde la turbina, pasando por el generador (colaboración con la UPC), posteriormente con el regulador y finalmente las baterías- para obtener un sistema completamente autónomo y fiable. “El desarrollar un generador que generase energía a muy bajas velocidades con eficiencias razonables, ha sido uno de los principales obstáculos a los que hemos tenido que hacer frente durante el desarrollo de este sistema de alumbrado público. Normalmente las maquinas ganan eficiencia a altas velocidades y nosotros tuvimos que desarrollar un sistema que funcionase al revés puesto que cuanto menor sea la velocidad, más eficiencia se precisa para poder aprovechar al máximo la potencialidad a bajas velocidades del viento”, comentó a Interempresas Ramón Bargalló, investigador del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la UPC e inventor, junto con Eolgreen, de este novedoso sistema.

Pedro Montes coincide con Bargalló en este aspecto al reconocer que, a medida que iban avanzando, llegaban a la conclusión de que debían hacer un sistema compacto y ‘hecho a medida’ al no poder utilizar ningún componente comercial. Pero a pesar de este pequeño problema con el que se encontraron tras cuatro años intensos de estudios y duro trabajo, la recompensa, según Pedro Montes, “ha sido muy gratificante”.

Esa gratificación de la que habla Montes se debe a la consecución de los objetivos que se propusieron con el fin de ser autónomos respecto a la red eléctrica: ahorrar energía y aprovechar la mínima expresión de viento. “El beneficio es doble: por una parte aprovechar regímenes de viento muy pequeños (1.4 m/s) y por otra tener una autonomía muy larga (6 días sin viento ni sol)”, señaló Bargalló. Por tanto, la principal diferencia con el sistema convencional es que no está conectado a la red eléctrica convencional. Además, según Pedro Montes, todo el conjunto cuenta con un sistema de monitorización que permite visualizar a tiempo real el estado del equipo (voltajes, velocidad de viento, carga solar y eólica, sistema anti-vandálico, hora de encendido y apagado de luminaria, etc.). “Creemos que la interacción de cero coste energético y cero emisiones de CO2 hacen una buena representación de nuestro producto, además de conseguir un sistema de alumbrado público autosuficiente y gratuito para el disfrute de toda la ciudadanía”, indicó el director del Departamento de I+D de Eolgreen.

Esas ventajas de reducción de costes y de emisiones de CO2 que aporta este insólito sistema de alumbrado frente al sistema convencional, se traducen en los siguientes datos. Según indicó Montes, una luminaria incandescente (convencional) es de aproximadamente 200W y en el caso del nuevo sistema, la luminaria es LED de 44W. Por otro lado, el ahorro de energía a razón de 10 horas de consumo al día es de 569 kwh/año; el ahorro de electricidad es de 80 euros/año y el ahorro en emisiones de CO2 es de aproximadamente 400 Kg de CO2/año. Además, según un estudio realizado por Eolgreen, el coste de una instalación de farolas de Eolgreen reduce aproximadamente un 20% los costes frente a una instalación convencional.

A pesar de que “pueden usarse en cualquier lugar”, como afirmó Bargalló, estas farolas -cuya altura oscila entre los 9 y los 11 metros y su peso aproximado es de unos 500 kg-, están destinadas principalmente a la vía urbana e interurbana, a aquellos lugares en los que se pueda obtener un mínimo de viento y sol o en lugares apartados donde sea costoso hacer llegar una línea eléctrica: parques, paseos en la playa, polígonos industriales extensos, etc.

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Actualmente, este sistema de alumbrado autosuficiente se está implantando en diferentes ayuntamientos de nuestro país y tienen también instalaciones pendientes de ejecución con varios ayuntamientos de la geografía española. “Tenemos una unidad instalada en el patio de entrada a nuestra empresa en Sant Boi de Llobregat. Antes de Semana Santa realizamos una instalación de seis de estas farolas en el frente marítimo de Barcelona debido al interés mostrado por el Ayuntamiento de Barcelona”, señaló Montes e hizo alusión, asimismo, a un intercambio de sinergias e intereses mutuos con EE UU, Sudamérica, países europeos, Oriente Medio, África, Asia, Australia y Nueva Zelanda.

España mira hacia un futuro inteligente

Comparando a España con otros países, tanto Montes como Bargalló coinciden en la afirmación de que nuestro país juega un papel muy importante en el desarrollo de las Smart Cities, lo que parece indicar que en España se hace un provecho adecuado de las múltiples oportunidades que nos brindan los avances de la tecnología con el fin hacer más fácil la vida de los ciudadanos y, al mismo tiempo, reducir tanto las emisiones de CO2 como los costes económicos y energéticos.

“Pienso que España se encuentra avanzada ya que en ciudades como Barcelona y su entorno hay una gran preocupación por la distribución de la energía y por recolectar estas energías residuales que, consideradas en su totalidad, son más que apreciables. Dentro de diez años tendremos multitud de pequeños centros de generación repartidos por los edificios, vehículos, etc, que se encargarán de aportar energía al sistema, aunque para ello el Gobierno debería modificar las leyes reguladoras que, ahora mismo, penalizan la autogeneración y el autoconsumo”, explicó el investigador del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la UPC, y añadió que, bajo su punto de vista, en unos años viviremos el auge del aprovechamiento de energías residuales que, consideradas globalmente, son elevadas.

Debido a este liderazgo en el desarrollo de las Smart Cities, para Pedro Montes, España también juega un papel importantísimo en cuanto a Energía Renovable. “Cada vez más, dirigimos nuestros esfuerzos en el aprovechamiento de la energía limpia que nos ofrece nuestra preciada tierra ya que, cada vez más, la energía es el ingrediente imprescindible en prácticamente todo lo que nos rodea. Dicho esto, creo que las comunicaciones tendrán un desarrollo enorme en este sentido, pero también estoy convencido de que otras aplicaciones y sectores como en el que nos encontramos con nuestras farolas, marcarán un antes y un después en el campo energético respecto al alumbrado público sostenible”. Este ‘antes y después’ se debe, según Montes, a todas esas cualidades citadas anteriormente que tenemos en España “que hacen resurgir las grandes ideas público-privadas para poder conformar las Smart Cities de un futuro cada vez más cercanas al presente”.

Fuente: www.interempresas.net

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