Cinco mitos sobre la energía solar fotovoltaica


Por confusión, o quizás por intereses creados, se han difundido ciertas ideas sobre la Energía Solar Fotovoltaica, que por su nivel de repetición en muchos foros o publicaciones, podrían ya recibir la calificación de “mitos”. Vamos a revisar algunos de ellos

MITO 1: “La Energía Solar Fotovoltaica necesita demasiado terreno para satisfacer las necesidades mundiales”
Aunque la radiación solar es realmente una fuente difusa, la superficie que se necesita para suministrar unos 4 kWh por persona por día es perfectamente posible, aún suponiendo una prudente eficiencia del 10% de los sistemas fotovoltaicos. 
Actualmente se pueden obtener 0,4 kWh por metro cuadrado por día. En esos 4 kWh se incluye la energía consumida para fabricar los productos que esa persona consume. 
Esto hace que una familia de cuatro personas necesitaría un área de 36 metros cuadrados para satisfacer todas sus necesidades eléctricas. 
Si imaginamos ahora una planta de 1 GW (el tamaño de una central nuclear o térmica típica) necesitaríamos 60 kilómetros cuadrados de paneles.
No parece que exista una oposición general de dedicar ese porcentaje de terreno a ese fin. Bastaría que el público fuera tan tolerante con el espacio para la energía como lo es para con el automóvil.
Si se prefiere hablar de zonas desérticas o poco aprovechadas, podrían destinarse a la explotación de este tipo de energías. Mientras tanto, el área requerida por la conversión fotovoltaica es sólo tres veces mayor que la requerida por una planta nuclear operativa incluyendo el espacio dedicado a la minería del uranio.
El verdadero problema está en cubrir esas superficies con módulos fotovoltaicos,que por el momento son caros.
MITO 2:.“La Energía Solar Fotovoltaica puede satisfacer todas las necesidades actuales del planeta si se promulgaran leyes que prohibieran las plantas térmicas y nucleares”
Aún en el caso de convencer a los parlamentos a promulgar ese tipo de ley, el problema de la intermitencia de la radiación solar exige la existencia de generadores de base. 
El almacenamiento masivo de energía podría resolver el problema, pero no se vislumbran acumuladores a un costo lo suficientemente bajo. 
Por lo tanto, una buena gestión de la red puede permitir una presencia del 20 o 30 por ciento de la producción de fuente fotovoltaica. Además, la energía eléctrica de origen solar cuesta hoy al menos 4 veces más que la energía convencional, de modo que se produciría una seria e inaceptable distorsión de la economía.
MITO 3: ”La Energía Solar Fotovoltaica sólo puede cubrir mercados especiales como casas remotas en países en desarrollo, nunca será una Industria importante”
Sin dudas, este mito puede creerse que se haya fortalecido en esquemas que son parte del pasado. Hoy en día la conexión a red de sistemas fotovoltaicos ha crecido en forma exponencial en tan sólo 10 años. Estados Unidos, España, Uruguay, Chile, Alemania, entre otros, dan muestra que este tipo de generación y conexión es ya una realidad mundial. Esto no significa que las instalaciones aisladas han pasado a un segundo plano o son cosas del pasado. Son tan válidas como las otras, solamente que cubren otras necesidades.
MITO 4: “La Industria fotovoltaica es tan contaminante como las restantes Industrias de alta tecnología o energéticas, sólo que con distintas emisiones tóxicas”
La imagen verde es tan importante para la Industria fotovoltaica que no se están escatimando los esfuerzos para evitar la emisión de contaminantes, los cuales, por otra parte, no son muy distintos de la Industria microelectrónica que ya hizo un esfuerzo de “procesado limpio” en el pasado.
La fabricación no ofrece peligro para el público, pero es evidente que se va a poner una enorme cantidad de material (módulos, soportes, cables, etc.) en el ambiente, de modo que la estrategia adoptada por las empresas no será otra que reciclar los módulos al final de su vida (aproximadamente 30 años) y así recuperar materiales escasos o evitar consumos energéticos en el caso de recuperar el silicio.
MITO 5: “Los módulos nunca van a recuperar la energía consumida en producirlos, de modo que constituyen una perdida efectiva de energía”
La práctica actual, con grandes centrales o miles de casas fotovoltaicas conectadas a la red, prueba que los sistemas fotovoltaicos generan energía neta.
El concepto “energy payback” o retorno energético, que para la Energía Solar Fotovoltaica ha sido ampliamente estudiado, se mide como los años que tarda el sistema en producir la misma energía consumida en su fabricación. Numerosos estudios han llegado a la conclusión que ese tiempo oscila entre 3 y 5 años. 
Para los módulos fotovoltaicos tradicionales ese período es mucho menor, y puesto que los módulos e instalaciones pueden durar perfectamente hasta los 30 años, resulta evidente que son productores netos de energía.
Fuente: COLEGIO OFICIAL DE INGENIEROS DE TELECOMUNICACIÓN

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