“Febo Asoma – Soluciones Solares”: Un emprendimiento familiar de Unquillo para todo el país

Las cocinas solares llegaron a Sierras Chicas como recurso energético para afrontar la crisis del 2001. Julia Tügel, profesora de mecánica electricista, las construyó con sus alumnos en el marco de un proyecto escolar que ganó varios premios y que la llevó a especializarse en energías renovables. En su tesis de la maestría Julia inventó un calefón solar con el que concursó y llegó a la final del programa de emprendedores “Eureka” de Canal Encuentro.

En 2003, Julia Tügel era docente del Ipem 61 de El Pueblito. Por aquellos años les faltaban materiales y herramientas ya que fue antes de que volvieran las escuelas técnicas.

Un día surgió la posibilidad de participar del concurso de la Fundación YPF, que ofrecía un subsidio a proyectos innovadores; las propuestas tenían que afrontar alguna dificultad o resolver una carencia social de la zona.

El problema grave que veían en esa época era la mala alimentación porque fue un poco después de la crisis del 2001, entonces había chicos que se desmayaban los lunes porque no habían comido el fin de semana. Como mucha gente de la zona producía sus propias verduras,  se decidió que la huerta tenía que ser complementada de alguna forma. Se pensó en  almacenar lo que se cosechaba y se propuso construir secaderos solares o hacer conservas; como eso lleva mucho tiempo de cocción y demandaría gastar en gas envasado, la solución podrían ser las cocinas solares.

“Presentando ese proyecto me fui metiendo más en la temática y descubrí que existía la maestría en Energías renovables de la Universidad de Salta, me anoté y comencé a cursarla”, recuerda Julia.

El proyecto que finalmente se presentó al concurso YPF se llamaba “Sol de El Pueblito” y como en esa escuela no tenían mucho apoyo lo ejecutaron en el Ipem 23 de Unquillo.

Se fabricaron dos secaderos de frutas, quince cocinas solares parabólicas y dos cocinas de caja (son un tipo de horno solares) y lo hicieron en la clase de educación tecnológica.

“Dividimos los cursos en dos para trabajar; lo hacíamos en conjunto con otros docentes, entonces al estar dos profesores con quince alumnos podíamos arriesgarnos a usar las herramientas como la moladora, la sierra caladora, la soldadora”, puntualizó Tügel.

Entregaron las cocinas solares a las familias destinatarias y a algunas instituciones, como por ejemplo, una escuela rural en Catamarca de siete alumnos. Una vez que se terminó el presupuesto pensaron en otro proyecto que tuviera que ver más con la especialidad de la escuela de Unquillo: alimentación. Fabricaron secaderos y se los entregaron a productores.

La idea era armar una cooperativa que funcione en conjunto con los productores de afuera y que en el Ipem hicieran los controles a los productos y se diseñaran etiquetas. Ese proyecto hoy ya no continúa.

Termotanques solares para resolver un problema familiar

La idea de los termotanques comenzó en su trabajo final de la maestría. Julia eligió algo que resolviera un problema familiar: como tiene cinco hijos, vive en Unquillo donde no hay gas natural y los equipos a energía solar que habitualmente se venden no alcanzan cuando son tantas personas -porque el agua fría que ingresa se mezcla con el agua caliente y baja la temperatura, por lo que demanda algo adicional eléctrico o a gas para que alcance para todos-.

Entonces diseñó un sistema que consiste en tres tanques que quedan a diferente altura, siempre se saca el agua más caliente del tanque superior y el agua fría ingresa al tanque inferior, entonces de esa manera el líquido de diferentes temperaturas no se mezcla y se puede aprovechar mucho más.

De la escuela a Canal Encuentro

Los productores del programa “Eureka” de canal Encuentro convocaron a Julia Tügel para presentar y competir en el rubro energías renovables. Ya tenían referencias de su invento porque le habían hecho notas en diferentes medios cuando ganaron también el concurso “Innovar”.

Sobre su participación en el programa de televisión pública, la docente emprendedora recuerda: “La verdad es que hubo muchas cosas muy sorprendentes que la llevaban a uno a preguntarse ¿cómo se les ocurrió hacer esto? Por ejemplo había un proyecto que me gustó mucho del área de salud que era para la gente que tuviera Parkinson, los chicos desarrollaron una plantilla que le da unos pulsos eléctricos a los enfermos y les ayudaba a continuar caminando”.

“Febo asoma”: soluciones solares

Las cámaras quedaron atrás. Hoy Julia Tügel y su esposo están abocados a producir los termotanques de agua caliente a energía solar en un emprendimiento propio, una fábrica recién inaugurada en calle Spilimbergo de Unquillo donde instalaron los equipos para producir también cocinas y farolas solares. La idea incluye además la posibilidad de ofrecer visitas didácticas tanto para escuelas como para el público en general y dar cursos de capacitación en la temática. “Febo asoma soluciones solares” es el nombre con el que se identifica este emprendimiento familiar.

Fuente: www.elmilenio.info

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