Implementar un sistema solar fotovoltaico para nuestra casa -Segunda Parte: determinando los consumos-

Continuando con la serie de notas relacionadas a la implementación de un sistema fotovoltaico para nuestra casa, a la hora de “empezar a pensar” en un sistema de energía solar: es la determinación de los consumos que cubrirá el proyecto.

Para ello, nos recibió el ingeniero Diego Pérez, que para empezar nos comentó las diferencias entre los distintos sistemas fotovoltaicos por los que se pueden optar. “Estan los sistemas autónomos, o de autoconsumo. Estos sistemas son aquellos en los que los paneles solares que tenemos instalados en nuestra casa, llenan un banco de baterías y luego consumimos esa energía. Después están los sistemas que estan conectados a la red eléctrica. Dentro de ellos, están los que puramente entregan energía a la red y los que entregan a la red y a su vez tenemos un banco de baterías propio para nuestro consumo” señala. En los sistemas que están únicamente conectados a red, la energía que generamos con los paneles solares, se utiliza para descontar en el balance de la factura de la compañía.

“Esta diferenciación de tipos de sistemas es muy importante para poder evaluar los consumos. En los casos de los sistemas conectados a red únicamente, el sistema se dimensiona por la cantidad de watts que queremos descontar de las facturas de la empresa energética. En cambio, en donde tenemos acumuladores o baterías, se puede tomar un promedio anual del consumo de la vivienda” dice Diego. Después llega una evaluación exhaustiva de los distintos artefactos instalados y ver cuáles y cuáles no van a estar soportados por el sistema fotovoltaico.

Si bien los sistemas conectados a red por el momento no son los sistemas predominantes en Argentina, sí están presentes en algunas provincias del país que han emitido leyes que permiten a los particulares volcar energía a la red. “Hay un proyecto de Ley de alcance nacional que hoy se encuentra varado en la Cámara de Diputados y otros proyectos locales en la Ciudad de Buenos Aires que plantean la posibilidad de volcar energía a la red por parte de los particulares. De hecho hay un proyecto muy curioso en la Ciudad que promueve que todos los edificios que puedan hacerlo, generen energía renovable y un porcentaje de su consumo sea provisto por ésta y que el excedente lo vuelquen a la red pública” señala.

Con los consumos en la mano

Una vez elegido el tipo de sistema fotovoltaico deseado y si éste posee un banco de baterías, volvemos al tema de los consumos. “La cuestión es tan simple como esto: los consumos de la vivienda tienen que caber en el banco de baterías. Más consumo, más baterías, más paneles y más inversión. Por eso es que una vez que conocemos el consumo promedio del proyecto, tenemos que recorrer uno a uno todos los artefactos instalados en la vivienda para evaluar su consumo separadamente. Y cuando digo todos, es todos”, puntualiza. Lo que se busca con este recorrido, nos comenta Diego, es evaluar aquellos electrodomésticos que más pueden afectar al sistema a instalar y que pueden llevar a incrementar desmesuradamente el tamaño del proyecto.

Pero por una parte esta evaluación es positiva, porque mensura el consumo diario basándonos en horas de uso por cada artefacto. “Con el uso de las energías renovables viene aparejado un cambio de conciencia por parte del usuario. Si miramos a nuestro alrededor podemos ver el derroche de energía que generamos inconscientemente” señala.

Lo que ocurre es que ahora, lo único que hacemos es aumentar la cantidad de artefactos y simplemente los utilizamos sin reparar en la cantidad de watts que se van incorporando a nuestro consumo. “No nos interesa cuánto consumen, ni nos detenemos a pensar en la cantidad de horas que están conectados. Eso en definitiva es perjudicial, ya que en cierta forma fundamenta la crisis energética que atravesamos” puntualiza Diego.

“En los sistemas alimentados por energías renovables, tomamos conciencia de lo que significan esos consumos y a la larga aprendemos a ahorrar energía ya que veremos en carne propia que si consumimos energía en forma desmesurada, nos quedamos sin ella. Así de simple” puntualiza Diego.

Una vez con los datos de los consumos de la vivienda, es hora de hacer cálculos en el escritorio donde se obtienen la cantidad de paneles necesarios y la cantidad de baterías que va a necesitar el sistema para almacenar esa energía.

En el próximo capítulo veremos detalladamente cada una de las partes del sistema fotovoltaico.

Primera Parte: La ubicación geográfica

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