India apuesta por la energía solar para proveer a sus ciudadanos

El gobierno planea multiplicar la capacidad solar del país por 30 para 2020 y ya ha logrado acuerdos para generar hasta 166 gigavatios.

En otoño del año pasado el primer ministro de la India, Narendra Modi, saltó a los titulares al anunciar su ambición de instalar 100 gigavatios de capacidad de generación de energía solar (más de 30 veces de lo que dispone el país ahora mismo) para 2022. Los escépticos destacaron la falta de un plan y un presupuesto detallados presentados por Modi, pero parece que algunos de los actores industriales con más capital del país se han contagiado de la fiebre solar de Modi: en una cumbre sobre energía renovable convocada por Modi el mes pasado, este recogió el compromiso de proyectos solares para generar hasta 166 gigavatios.

En la cumbre de Nueva Delhi (India), gigantes de las renovables como First Solar y SunEdison se mezclaron por primera vez con primeros ministros de los estados indios y los principales ejecutivos de aglomerados industriales indios como Adani Enterprises y la Corporación Nacional de Energía Termoeléctrica, el mayor generador de energía del país.

El fundador de Bridge to India, una consultora en materia de energía solar, Tobias Engelmeier, afirma que las ambiciones de Modi han “cambiado la conversación” sobre el potencial solar de India. Pero lo que suceda a continuación dependerá sólo en parte del tipo de estrategia para las energías renovables que pueda diseñar Modi desde el Gobierno central. El impulso definitivo podría llegar por la demanda sin cubrir de electricidad en India. Una cuarta parte de la población de la India no está conectada a la red eléctrica, y hay una escasez crónica del suministro eléctrico para los que sí lo están.

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Modi declaró en la cumbre de Nueva Delhi que India tenía que “dar un salto gigantesco en la producción de energía” y afirmó que la energía solar podría cubrir las necesidades del país gracias a la velocidad con la que se instalan los sistemas y al hecho de que los precios han caído en picado, desde las 20 rupias (unos 29 céntimos de euro) por kilovatio hora a menos de siete rupias (unos 8 céntimos de euro) en los tres últimos años. “El Gobierno parece suscribir de verdad la posibilidad de que la energía solar y las energías renovables pueden transformar India”, afirma el presidente de la región Asia-Pacífico de SunEdison, Pashupathy Gopalan, cuya compañía tiene su sede en Belmont, California.

Gopalan, cuya empresa ha instalado proyectos solares que generan unos 200 megavatios de potencia en India durante los últimos cinco años, llegó a la cumbre de Modi con acuerdos ya firmados para construir 10 gigavatios de potencia de energía solar y eólica en los estados de Karnataka y Rajastán para 2020. SunEdison también ha firmado un acuerdo con Adani Enterprises para explorar la posibilidad de construir una central solar por valor de 4.000 millones de dólares (unos 3.600 millones de euros) en el estado de Gujarat; las empresas han anunciado que podrían tomar una decisión definitiva y empezar la construcción a finales de este año.

First Solar, que hasta el año pasado se limitaba a proveer de paneles solares a India, se ha comprometido a desarrollar proyectos con una capacidad de 5 gigavatios de aquí a 2020.

En algunos estados indios, las energías renovables pueden competir con los combustibles fósiles incluso sin beneficio de subsidio alguno, al menos en el caso de los consumidores comerciales e industriales, que son quienes pagan las tarifas más altas. Engelmeier explica que en Mahareshtra las industrias normalmente pagan 10 rupias o más por kilovatio hora por la electricidad de la red, pero los desarrolladores solares allí están vendiendo su energía con beneficios por 8 rupias por kilovatio hora (14 y 11 céntimos de euro respectivamente).

En noviembre de 2014 la empresa de Engelmeier informó de que incluso los paneles solares en tejados, que son más caros de instalar, consiguen producir electricidad a tarifas equiparables o mejores para los consumidores comerciales e industriales en uno de cada cuatro estados indios, con tarifas de unas 8 rupias por kilovatio hora (unos 11 céntimos de euro).

Entre 2012 y 2014 la capacidad solar pasó de los 461 megavatios a algo más de tres gigavatios en India y Engelmeier prevé que los desarrolladores añadan hasta dos gigavatios más este año.

Cada vez más estados de la India, entre ellos Rajastán, Gujarat y Andra Pradesh, están alquilando terrenos públicos para la creación de parques solares. Esto hace que los desarrolladores no tengan que navegar por los complejos registros de la propiedad indios para instalar sus centrales.

El acceso a la red eléctrica se está despejando en varios estados que han eximido a los proyectos solares de las denominadas tasas de “rodaje”. Esto significa que los desarrolladores solares pueden identificar compradores comerciales e industriales para su energía y enviarla por la red gratuitamente. Según Gopalan, esto puede reducir el coste de la energía entre un 10% y un 25%

Aún así, para alcanzar el objetivo confesado de Modi de 100 gigavatios de energía solar para 2022, hará falta una reforma más fundamental del sector eléctrico. La exención de pagar el rodaje para la energía solar probablemente dé pie a una reacción negativa de las compañías eléctricas, desesperadas por mantener a sus clientes que más pagan. “Las compañías eléctricas se oponen bastante a perder a sus mejores clientes. No tengo claro cómo se desarrollará la economía política de este tema a largo plazo”, afirma el economista especializado en energía Gireesh Shrimali, que trabaja en el Instituto Middlebury de Estudios Internacionales en Monterrey (EEUU) y ha asesorado al Gobierno indio sobre políticas de energías renovables.

Sin embargo, la existencia de instalaciones solares distribuidas podría ayudar a las compañías eléctricas al reducir la demanda por parte de sus clientes menos rentables: los granjeros indios que reciben electricidad gratis para mover sus bombas de regadío. Esta energía gratuita representa el 20% del consumo eléctrico indio y unos 10.000 millones de dólares en pérdidas en las cuentas de las eléctricas, según Gopalan (unos 9.000 millones de euros).

La energía solar es perfecta para el bombeo de agua, al que no afecta negativamente la producción intermitente de energía. “Usando energía solar para el regadío”, afirma Gopalan, “el sector eléctrico obtendrá un importante aumento en su cuenta de resultados”.

Fuente: www.technologyreview.es

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