Juan Verde: “El carbón ha muerto”

Es el organizador de la Conferencia de la Economía Verde que se celebra en Córdoba.

Juan Verde nació en las Islas Canarias, pero su carrera política la desarrolló en el corazón del poder de los Estados Unidos.Fue asesor de Bill Clinton, Al Gore, Barack Obama y Hillary Clinton en su última campaña presidencial.

Es él quien trajo, en nombre de la Fundación Advanced Leadership, la Conferencia de la Economía Verde a Córdoba.

Según dijo, éste es un nuevo paradigma en el que se resignifica el papel del ambiente en la economía y de la sociedad, para beneficio de todos.

-Para los escépticos: ¿qué es la economía verde?

-Es entender que esa decisión errónea que empresarios y políticos venían haciendo de que tienes que elegir entre el desarrollo económico o la protección del medio ambiente es una comparación errónea y obsoleta. Sin planeta no hay economía. Hay gente que dice que en tiempos de crisis, la prioridad tiene que ser la creación de empleos, salir de la pobreza. Lo que dice la economía verde y los grandes expertos mundiales es que eso es un planteamiento erróneo y del siglo pasado. Hoy, lo que tiene sentido es entender que no es una sola cosa o la otra. Las dos van de la mano.

-¿No sería más correcto decir una economía baja en emisiones de carbono?

-Tú puedes tener una economía baja en emisiones, pero pobre. Lo que estamos diciendo va mucho más allá. Es una economía de bajas emisiones que es competitiva, altamente rentable y de futuro. No es casualidad que en los últimos seis años, se está invirtiendo más en energías limpias que en las tradicionales. El año pasado, casi el doble de la inversión mundial que fue a la creación de energía, fue a las energías renovables. En el sector automovilístico, hemos pasado de no tener modelos de autos eléctricos, a tener 70, 80 modelos. Y eso se va a duplicar el año que viene. Y en 2030, la mayoría de los vehículos serán eléctricos, híbridos o de eficiencia energética. El mundo está cambiando. Hay una transición. Por eso, la economía verde significa que la sociedad entienda que la ecuación es ganar mucho dinero durante poco tiempo o ganar mucho dinero durante mucho tiempo.

-Los países, en particular la Argentina, siguen estando muy tentados por seguir explorando petróleo, como por ejemplo, en Vaca Muerta. Cuál es el punto en que uno dice esto no va más.

-Quizá sea polémico lo que te voy a decir. Pero no soy de los que creen que la solución a corto plazo es dejar de apostar por los combustibles fósiles. Para el país seguirán jugando un papel en corto y mediano plazo. Lo importante es que ahora empiecen a diversificar su matriz energética y a apostar a otras alternativas que hacen que la Argentina sea más competitiva. Uno puede definir prioridades. Seguir apostando por el combustible pesado o por gas shale? Si me dijeras a mi, por ninguno. Todas renovables. Pero hay que ser pragmático. Y hay que definir prioridades, como apostar primero por el gas shale en vez del crudo pesado, porque es menos contaminante. Las otras alternativas se van a ir desfasando. Pero al mismo tiempo, hay que entender que la Argentina, que tiene un déficit eléctrico gigante, cuya balanza comercial está directamente afectada por la cantidad de dinero que gastan en importar crudo para electricidad… Para la Argentina, tiene más sentido los biocombustibles. El último informe del BID dice que el país con más potencial del mundo en biocombustibles es Argentina

-Con un aditamento: que la producción de soja para biocombustible ha arrasado con el bosque nativo.

-Pero hay combustibles de tercera generación para aprovechar desechos agrícolas. Todo lo que estamos tirando: la cáscara del maíz, la paja, el estiércol. El problema de las energías renovables es su intermitencia. Pero si lo combinas con biogas, eres más competitivo. La tecnología nos permite hacer más con menos. Lo que tenemos que hacer es descarbonizar el consumo. Pero si el 100 por ciento de tu gasto lo generas con energías limpias, bienvenido sea.

-Para evitar un punto de no retorno con el calentamiento del clima, tenemos una ventana realmente pequeña. ¿Pensás que Argentina está haciendo bien las cosas en consonancia con la situación?

-Yo no entro en consideraciones políticas, pero en los últimos doce años no se ha invertido nada en economía verde. Pero, por eso, es una gran oportunidad. Al no haber hecho nada antes está todo por hacerse. El precio de la fotovoltaica hace 5 años era 90 por ciento más. La eólica hoy, no sólo es competitiva. En algunos sitios donde hay mucho viento, es más barata. Fondos norteamericanos de inversión norteamericanos están empezando a mirar a la Argentina para financiarles ellos la re-conversión de la maquinaria industrial porque hace doce años, consumían un 60, 70 por ciento más de energía. Eso es ahorro. La Argentina está en el camino correcto, pero deberían hacer mucho más. Algunos de los brotes verdes de la economía tienen que ver, justamente, con las energías renovables. Se licitaron 1000 megavatios, se ofertaron 4000. la segunda fase, generó un interés mundial. La primera inversión extranjera está ahí porque está todo por hacerse.

-Deberían dejarse tentar por reactivar Río Turbio, la mina de carbón, o empezar a pensar en el concepto de transición justa?

-El carbón está muerto. Cuando Barack Obama asumió el poder en 2008, había programadas la construcción de casi cien plantas de carbón. No se construyó ninguna. Tampoco se va a construir ninguna. El carbón está muerto, más allá de lo que diga el Sr. Trump. La opción, entonces, es apostar por sectores nuevos, pujantes, tecnológicos, innovación, donde está todo por hacerse y donde puedes potenciar tu nicho. Argentina debe apostar a la tecnología que sea más con menos. Entonces, ¿apuestas por el carbón o apuestas por el futuro y donde va el mundo?

Fuente: www.clarin.com

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