Las baterías miniatura: la revolución de la energía verde

El último invento en miniaturización: el “nanoporo”. Es un agujero en una hoja de cerámica, no mas grueso que un grano de sal que contiene todos los componentes que necesita una batería para producir corriente eléctrica. Mil millones de estos agujeros, conectados con la forma de un panel de abejas podrían caber fácilmente en una estampilla.

La pequeñísima batería funciona. Se carga completamente en 12 minutos y se puede recargar miles de veces, según los investigadores de la Universidad de Maryland.
“Quedamos boquiabiertos ante la demostración”, dijo la co-autora del estudio Eleanor Gillette, una estudiante de doctorado en química. Ella atribuye el rápido tiempo de carga a las cortas distancias que recorren las cargas eléctricas. Ella afirma que el nanotamaño puede ayudar a los fabricantes a reducir muchas baterías en un espacio muy pequeño.
“Parece ser un avance muy importante”, anuncia George Crabtree, director del Centro para la Investigación para el Almacenaje de Energia. Afirma que los nanoporos ofrecen múltiples ventajas. Como son idénticos, los investigadores obtendrán resultados consistentes que harán que el uso de las celdas a escalas sea más óptimo, afirma el investigador.
Crabtree afirma que esta batería no hubiese sido posible construirla hace una década. Aun cuando el campo de la nanotecnología ha estado evolucionando durante los últimos 15 años, ésta tecnología no se ha estado aplicando al almacenaje de la energía sino hasta tiempos más recientes. Él dice que ésta nueva tecnología puede ser una puerta transformadora que se necesita en el mundo de las baterías.

LA BUSQUEDA POR MEJORES BATERIAS SE EXPANDE
Hay mucho en juego. Los vehículos de energía renovable, que han sido presentados como las soluciones al cambio climático, necesitan mejores baterías y mas económicas para que su uso se pueda expandir entre la gente.
Con este escenario, ha iniciado la carrera en las universidades, emprendedores, y compañías grandes como la General Electric, la IBM y Toyota.
Los investigadores, algunos con el financiamiento del Departamento de Energía de EEUU, trabajan en el desarrollo y la mejora de distintos tipos de baterías, las cuales producen electricidad al crear reacciones químicas. La mayoría de las baterías tienen tres partes: los electrolitos que proveen los electrones, el ánodo que los descarga, y el cátodo que los recibe.
Al miniaturizar los materiales y las estructuras, los científicos buscan identificar las combinaciones óptimas a un nivel molecular.

Fuente: www.hoyvenezuela.info
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