Las energías renovables generaron más de 5.500 empleos en Uruguay

“Yo me críe deseando que en Uruguay hubiera petróleo. Y no lo encontramos. Hoy resulta que nos alegramos de esto, porque tenemos energía hidráulica, eólica, fotovoltaica, biomasa”, sostuvo el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro.

En la presentación del Estudio “Caracterización de los Empleos Verdes en el sector de las Energías Renovables en el Uruguay” —organizado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y la Organización Internacional del Trabajo (OIT)—, Murro aseguró el avance de las energías renovables provoca un nuevo análisis para determinar cómo acompaña al sector para garantizar trabajo digno.

Con la transformación de la matriz energética como insignia del gobierno, en la última década las fuentes renovables pasaron de ser accesorias a ser las principales del país. Mientras que en 2006 la fuente energética renovable no tradicional (es decir, sin contar la hidráulica) correspondía a la biomasa y significaba un 3,7%. En 2015, esa cifra alcanzó el 32,5% de la oferta de energía primaria.

Pero además se diversificó. A los residuos de biomasa (que tiene una participación importante, en gran medida por la producción de celulosa), se le suma la eólica, biocombustibles y solar fotovoltaica. De hecho, el año pasado solo el 3% de toda la energía eléctrica fue de origen fósil, según detalló el consultor y que estuvo a cargo del estudio, Sebastián Parrilla.

¿Pero cómo influye esta transformación en el empleo local? Existen 5.521 trabajos “verdes” permanentes a tiempo completo al cierre del año 2017, es decir, los que son necesarios para la actividad regular del sector como la operación y mantenimiento. De todos estos, 754 corresponden a biocombustible (capacidad instalada de 171.000 m3), 500 a eólica (1.479 MW), 497 a hidráulica (1.538 MW), 316 a solar fotovoltaica (238 MW) y 302 a biomasa (411 MW). A esto se le suma los 3.152 puestos del sector público que no están asignados directamente a un subsector.

En este punto, el estudio determina que la eólica es la que requiere más profesionales mientras que el biocombustible es que el que menos.

Los empleos temporales para la construcción y montaje de las plantas y parques de generación de energía (equivalente a tiempo completo durante un año), es de 6.821 puestos de trabajo. En concreto, 2.933 para la eólica, 905 solar, 2.983 biomasa. No hay datos de la hidráulica por ser una fuente antigua ni para el biocombustible, ya que no se pudo acceder a las cifras completas para la construcción de la planta de Alcóholes del Uruguay (ALUR).

Si se incorporara el número de biocombustible, llegaría a más de 7.000 empleos a tiempo completo de un año de duración, precisó Parilla.

Estos puestos son ocupados en su inmensa mayoría por hombres. En el sector eólico, tomando como muestra unas 40 empresas, solo el 12% son trabajadoras mujeres. Alcanza a 35% en las empresas de servicios y desarrollo o diseño de proyectos en nuevos parques. En el caso del biocombustible es de 21% y está calculada a partir del personal de ALUR. La presencia de mujeres es mayor en el ámbito del sector público que en el privado y llega al 35%, añadió.

Empleos verdes

Estos empleos “verdes” son los que alguna forma sintetizan la transformación de las economías hacia una economía sustentable. Esto es que brinde empleo decente y con un bajo nivel de consumo de carbono. “Para que entren en esta categoría tienen que ser decente (ingresos adecuados, condiciones seguras de trabajo, protección social) además orientados a la producción de bienes y servicios verdes o que estén asociados a fomentar procesos de producción que sean respetuosos con el medio ambiente”, sostuvo el consultor.

Fuente: www.elpais.com.uy

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