Los autos solares todavía lejos de alcanzar la viabilidad comercial

El calentamiento global y el cambio climático unido a la futura escasez de petróleo hace que los fabricantes de automóviles de todo el mundo empiecen a pensar en vehículos que se alimenten con electricidad.

La ventaja que tienen los vehículos eléctricos es que no contaminan, mientras que el impacto ambiental general es objeto de debate si la electricidad que usan sigue siendo suministrada por plantas energéticas alimentadas con carbón. Para fabricar autos eléctricos que tengan realmente emisión cero están pensando en vehículos que dependan de la energía solar. Todo lo que tienen que hacer es cubrir la carrocería del auto con una delgada película de paneles fotovoltaicos y el auto se irá cargando a medida que se mueve.

Aunque la idea suena tentadora y podría realmente dar vuelta todo en la industria automotriz, el hecho es que no se sabe ciertamente si los conductores querrán que sus autos dependan del Sol. La idea de alimentar un vehículo con electricidad no es nueva y la generación de energía solar existe desde hace varias décadas. Sin embargo, cuando se trata de combinar ambas tecnologías, el resultado final es o algo demasiado ineficiente o demasiado caro. En cualquiera de los casos, los vehículos alimentados con energía solar, por el momento, se presentan como un fracaso comercial aun cuando sean ganadores absolutos en la escala ambiental

TODAVIA, CAROS

Generar energía solar no es algo económico, si bien los costos están cayendo permanentemente. Si lo aplicamos a un vehículo, éste debería tener una gran cantidad de placas fotovoltaicas en su carrocería.

Aun cuando usemos los paneles solares más eficientes, igualmente la energía debe ser almacenada en baterías colocadas en el auto, que tampoco son ni muy eficientes ni muy baratas.

Para que los autos con energía solar realmente puedan despegar comercialmente los inventores deben encontrar un nuevo medio para almacenar la energía y tienen que reducir el costo de las películas fotovoltaicas sin comprometer su eficiencia.

Si lo hacen correctamente, los autos a energía solar serán un poco caros al principio, pero finalmente compensarán a sus propietarios en términos de ahorro de combustible.

DEPENDENCIA DEL CLIMA

Los autos eléctricos que están en el mercado necesitan muchas horas para recargar sus baterías, después de lo cual pueden andar algunos cientos de kilómetros como máximo. Cuando se les acaba la energía, el conductor tiene dos opciones, una es esperar unas ocho horas para recargar nuevamente las baterías o dejar el auto y tomar otro medio de transporte.

Ahora bien, si imaginamos un vehículo alimentado totalmente por energía solar, las baterías tomarán todavía más tiempo para cargarse ya que dependen de la radiación solar. En el caso de un viaje en un día nublado habrá que rogar a Dios que las baterías no se acaben hasta haber llegado a destino.

La energía solar siempre ha sido criticada por ser demasiado dependiente del clima y por lo tanto, un auto alimentado exclusivamente con ella no sería “práctico”. La única solución es un auto que tenga alguna forma de sistema de generación de energía eólica trabajando en tándem como los generadores de energía solar. Ocurre que muchas veces cuando está nublado hay viento y cuando hay sol no hay viento. Pero un híbrido de esa naturaleza costará todavía más debido a la inclusión de generadores de energía eólica de última generación.

NO TODO SON PALIDAS

Dicho esto, es bueno destacar que las investigaciones sobre nuevos materiales avanzan. Tanto en las tecnologías de almacenamiento de energía como en las tecnologías de optimización de paneles solares. Y avanzan a pasos agigantados. Por eso si bien hoy en día lo vemos todavía como una posibilidad lejana, sin duda en muy corto plazo tendremos novedades al respecto. Esperemos que sea así, no solo por la transportación sustentable, sino por el planeta mismo.

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