Sector solar térmico en Argentina: límites y posibilidades

La energía solar térmica se afianza como una tecnología eficaz y conveniente a la hora de brindar electricidad de una forma sustentable en todo el país. 

Definida como la transformación de la energía radiante solar en calor o energía térmica, sus principales aplicaciones son la obtención de agua caliente para uso sanitario o el calentamiento de fluidos con fines industriales, así como el acondicionamiento térmico de espacios cerrados.

 
En lo que hace al primer uso, la tecnología disponible utiliza lo que comúnmente se denomina “calefón solar” para intercambiar calor con el equipo de acumulación integrada, o “colector solar”, que transforma los rayos del sol en energía térmica. Estos equipos pueden aplicarse en los rubros residenciales, de servicios, sectores públicos y hasta industriales.
 
El principal problema al que se enfrenta el sector es la falta de penetración de la tecnología en el mercado local. Esa condición hace que las pymes que se dedican a fabricar estos equipos –que son más de 20– operen en una escala insuficiente para lograr tecnificarse, ya que sin un apoyo sistemático y decidido por parte del Estado para facilitarle a la población el acceso a estas tecnologías no es posible impulsar un crecimiento significativo del sector.
 
“Es frecuente que nos comparemos con Brasil en diversos temas, allí tenían instalado cerca de 4.5 Mm2 hacia finales del año 2011, y se estima que durante el 2012 sumaron 1.2 Mm2, explica Gustavo Gil, coordinador del Programa de Energías Renovables del INTI. “En Argentina, no sólo no contamos con estadísticas oficiales al respecto sino que el estimativo de equipos solares térmicos de baja temperatura instalados hasta la fecha supera los escasos 40.000 m2 y crece con una media de 5.000 m2 que se incorporan anualmente en el último periodo”. Esta asimetría se debería en principio a dos factores: ausencia de una política de promoción y aplicación de la tecnología solar térmica y, por otro lado, el bajo costo relativo de la energía con importantes subsidios aplicados a la demanda.
 
Esta tendencia se está revirtiendo lentamente gracias a un mayor conocimiento por parte de los ciudadanos acerca de los beneficios que traen aparejadas las energías sustentables, así como la conveniencia económica en muchas regiones del país.
 
La creación por parte del INTI de un laboratorio de energía solar permitió ganar confianza entre usuarios e hizo posible que los fabricantes nacionales contaran con el apoyo del Estado para realizar mejoras continuas en sus productos. 
 
Entre los resultados que arrojó esta iniciativa se destaca el aumento de la participación en el mercado de los equipos locales, que en la actualidad llega al 25%, desplazando de a poco a los productos importados y, a su vez, la implementación de ensayos bajo las más estrictas normas internacionales de calidad. 
 
En igual sentido, comenzaron a perfilarse políticas públicas amplias, desde la participación de fabricantes nacionales en licitaciones públicas, planes de fomento de la energía solar y líneas de financiamiento específico como en el caso de la Provincia de Santa Fe, a través del programa “Un Sol para Tu Techo”.
 
Sin embargo estos esfuerzos aún son insuficientes ya que aún no se ha modificado el actual paradigma de generación y consumo energético: generación concentrada y consumo disperso y desaforado, lo que deja vacilante al concepto de sustentabilidad.
 
“Poner en crisis nuestra forma de generar y consumir energía implica asumir un nuevo paradigma que permita a una comunidad o individuo generar parte de la energía que consume. Esta forma de generación distribuida permite vislumbrar la oportunidad: desarrollo local, industrialización rural y en particular, la universalización del acceso a la energía, derecho que tenemos todos los habitantes, asegura Gil.
 
Este cambio de paradigma requiere un desafío político superior: pensar a las energías renovables no sólo como una oportunidad para el ambiente y la conservación de recursos estratégicos, sino también como herramienta de inclusión.
 
Números más que claros
La capacidad total estimada de colectores térmicos solares en operación en todo el mundo a finales de 2012 fue de 268,1 Gwth, que equivalen a 383,0 millones de metros cuadrados de superficie de captación. Esto implica un rendimiento del colector anual de 225,0 TWh, lo que equivale a un ahorro de 24.0 millones de toneladas de petróleo y 73.7 millones de toneladas de CO2. 
 
En Alemania y otros países centrales se han logrado importantes tasas de participación de estas energías en su matriz energética, y continúan esforzándose para aumentar permanentemente la participación de estas tecnologías.
 
Considerando un costo promedio de $3.500 por cada metro cuadrado instalado, con 3.5 millones de pesos pueden generarse 15 puestos de trabajo con mano de obra directa y dejar instalada una capacidad de 1 MWth de potencia en cada caso.
 
Un hogar que instala un equipo de 2 m2 con un tanque de acumulación de 180 litros, deberá asumir en promedio una inversión menor a los $ 8.000.-, que en el caso de reemplazar el Gas Licuado de Petróleo (GLP) los plazos de amortización se reducen a menos de 5 años.


Fuente: www.inti.gob.ar

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San Juan tendrá uno de los parques solares más grandes de Latinoamérica

 

La historia nos remonta al mes de mayo del 2009 cuando la Secretaría de Energía pone en marcha el programa GENREN (Generación Renovable) con el objetivo de incentivar la instalación de energías renovables en Argentina. Además el gobierno de la provincia de San Juan a través del “Proyecto Solar San Juan” buscaba instalar un polo tecnológico fotovoltaico en la provincia. 

El Parque Solar Cañada Honda se convierte de esta forma en el primer parque solar fotovoltaico completamente funcional de la Argentina. También en la provincia de San Juan, existía lo que era hasta ahora un parque experimental y pequeñas instalaciones fotovoltaicas desparramadas en zonas alejadas de la red eléctrica.
 
El parque solar Cañada Honda está ubicado a 60 km de la ciudad de San Juan y tiene de un coeficiente de irradiación promedio de 209,4 W/m2 igualando las cifras de los mejores sitios del mundo para este tipo de emprendimientos. Cuando el proyecto alcance los 20 MW, ocupará una superficie de 84 hectáreas y requerirá de una inversión de 97 millones de dólares provenientes de fondos privados. Va a alimentar aproximadamente a 40 mil viviendas generando una energía anual de 40 mil MWh. 
 
Para instalar los primeros 5 MW trabajaron 145 personas de las cuales el 96 por ciento fueron argentinos. Cada 500 kW, se requiere de un inversor (convertidor de corriente continua a corriente alterna trifásica) y un transformador, significando una cantidad total de 40 pares de “inversor-transformador” para el parque completo. Los inversores funcionan de manera electrónica y cada inversor se conecta de manera independiente a la red interconectada nacional. Los transformadores elevan la tensión del inversor a 33 KV y la envían a través de una línea subterránea hasta la estación transformadora Cañadita propiedad de Energía San Juan.
 
El parque solar tendrá un total de 98 paneles paneles solares policristalinos de 222W (a 25ºC de temperatura) fabricados en España. Su eficiencia, ronda el 14 por ciento. Este rendimiento cae en las horas de mayor calor, debido al recalentamiento de los paneles. La solución que encontraron a este problema fue bastante simple: plantaron césped en toda la superficie, reduciendo de esa forma la temperatura cerca del suelo.
 
Actualmente, la principal fuente de energía en la provincia proviene de usinas térmicas a gas natural y este parque implicará un ahorro de 12 millones de metros cúbicos anuales de gas natural. Esto representa a su vez un ahorro de 38500 toneladas de dióxido de carbono emanados a la atmosfera equivalente a quitar más de 13 mil automóviles fuera de circulación.
 
Los motivos por los que se optó por un parque solar y no por un parque eólico, radican básicamente en la prolongada vida útil de los equipos que ronda los 30 años y el costo de su mantenimiento es prácticamente nulo ya que no disponen de un sistema de seguimiento.
 
Esperemos que sea el primero de muchos otros emprendimientos de este tipo. Teniendo en cuenta las fabulosas condiciones que cuenta nuestro país para las energías renovables, es un orgullo contar con este primer parque que cuando esté terminado, será uno de los más grandes de Latinoamérica.


Fuente: www.lanacion.com.ar

 

Un francés y una bicicleta solar para recorrer la Argentina

Un francés de 50 años de edad anunció que se propone realizar un recorrido de 12 mil kilómetros en Argentina en una bicicleta eléctrica, equipada con un molino eólico y paneles solares.
Roland Janin eligió el mes de diciembre para iniciar su viaje de seis meses por Argentina con
su bicicleta movida por energías renovables. Prevé recorrer 12 mil kilómetros en un periplo que incluye un puerto de montaña de 4.170 metros de altitud.
“A mi edad, no me siento lo bastante fuerte físicamente para hacerlo en una simple bicicleta”, así que “equipé una bici acostada con asistencia eléctrica, tratando al mismo tiempo de producir la energía de manera autónoma”, explicó.
Janin construyó él mismo la bicicleta: un chasis de bicicleta acostada de tres ruedas, equipada con un molino eólico en la parte delantera y paneles solares atrás y a los dos lados.
Todo ello hace funcionar dos baterías eléctricas que mueven el vehículo, de 55 kilos de peso. La bicicleta tiene una autonomía de 250 kilómetros y puede avanzar hasta a 36 kilómetros por hora.
“El objetivo de mi viaje es darme el placer de visitar ese bello país que es Argentina y de conocer a sus habitantes”, dijo.