El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires promete acciones contra el cambio climático

El gobierno porteño anunció ayer la creación del equipo interministerial de cambio climático, en el marco de la inauguración la 5º conferencia internacional Solar Cities, en el Centro Metropolitano de Diseño, donde hubo un millar de inscriptos y asistentes.

El cuerpo, presidido y coordinado por la Agencia de Protección Ambiental (Apra), estará conformado por un representante titular y uno suplente de cada una de las áreas de la Ciudad correspondientes a las temáticas de Ambiente y Espacio Público, Cultura, Desarrollo Económico, Desarrollo Urbano, Justicia y Seguridad, Hacienda, Salud. Vivienda, Desarrollo Social, Comunicación y Educación.
La idea es que, en reuniones periódicas, ese cuerpo analice las obras de infraestructura y proyectos teniendo en cuenta los escenarios previstos por los organismos científicos internacionales respecto de los efectos que el calentamiento global provocará en estas latitudes. En rigor, esta figura estaba prevista en la ley de mitigación del cambio climático local sancionada en 2011, pero aún no se había puesto en marcha.
En ese sentido, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, dio su apoyo al desarrollo de las energías renovables, entre ellas la solar, como una de las medidas de mitigación del fenómeno de cambio climático. “Es una gran oportunidad para que nuestro país avance en el camino de la innovación y la creatividad. Hemos puesto el cuidado del medio ambiente como un eje transversal en términos de gestión en toda la ciudad, y con muy buenos resultados”, dijo Juan Carlos Villalonga, presidente de la Apra.
En 2009, la Ciudad lanzó el plan de acción contra el cambio climático 2010-2030, donde se propuso reducir en un 30% la emisión de gases de efecto invernadero con una meta parcial de reducción del 5% para el año próximo.
Entre las medidas de mitigación que se pusieron en marcha figuran la incorporación de luminarias LED y el programa de eficiencia energética en edificios públicos. Como promoción de las energías renovables, el gobierno menciona la incorporación de paneles solares en edificios públicos como la Legislatura, la Defensoría y, próximamente, el Centro de Interpretación y Formación Ambiental porteño.
Otra de las herramientas para disminuir la contaminación atmosférica son las redes de ciclovías y la incorporación de los sistemas de buses articulados en diferentes avenidas, conocidos como Metrobus.
En el congreso se exponen distintas acciones y productos realizados por emprendedores sostenibles, entre ellos equipos de cocina a base de energía solar y cargadores solares para teléfonos celulares. En la jornada de hoy, que comenzará a las 9, expertos y organizaciones no gubernamentales se referirán a la construcción sustentable y al uso de la energía solar.

Fuente: www.lanacion.com.ar
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Solar Cities 2014: La Ciudad de Buenos Aires debe apostar a construir ecocasas

“Ciudades como Buenos Aires se enfrentan a la necesidad de la sostenibilidad”, dice Chiel Boonstra, consultor holandés especializado en diseños pasivos aplicados a edificios, es decir, en la renovación de edificaciones que logren minimizar su consumo energético. Invitado por el Gobierno de la Ciudad, el experto holandés será, junto a otros especialistas en energías renovables, uno de los expositores del Congreso Solar Cities, un evento de eficiencia energética que se realizará mañana y el martes en el Centro Metropolitano de Diseño, en Barracas.

Especializado en la reconstrucción de edificios residenciales, escuelas y oficinas en ciudades europeas y chinas, Boonstra opina que “Buenos Aires podría implementar programas de mejoras para edificios enfocándose en un método de renovación que utilice materiales prefabricados”, para lograr así desarrollar los principios de diseño pasivo tanto en construcciones nuevas como viejas. “Eso, sumado al desarrollo de nuevas formas de transporte público, promoviendo el uso de bicicletas y una insfraestructura adecuada, limitando el uso del automóvil, lo que mejora la calidad del espacio urbano y las condiciones ambientales”, continúa. Y sintetiza: “El enfoque es centrarse en el buen diseño de la casa, la calidad de la construcción y los métodos de prefabricación que se implementen para la misma”.
Entre los beneficios que traen los diseños pasivos, que funcionan mejor en edificios ya existentes, se cuentan el confort que brinda la adecuación a las condiciones climáticas y los bajos costos de energía, ya que se nutre de energía solar, hidráulica y del calor residual de los procesos industriales.
Otra de las expositoras será la arquitecta inglesa Susan Roaf, que es responsable de la Ecohouse en Oxford, una casa autosustentable que fue construida en 1995 y que ya representa un ejemplo en todo el mundo de cómo se logra una construcción modelo para un uso racional de la energía.
“La característica principal fue que se diseñó para el cambio climático, y no sólo para la eficiencia energética o la sostenibilidad”, cuenta Roaf, y enumera entre sus principales características el tipo de orientación de los costados de la casa, que hace que el calor y el frío ingresen a la vivienda de manera natural, el tamaño y la ubicación de las ventanas, la inclinación del techo y la ubicación que tengan los árboles que estén dispuestos a su alrededor.
En Buenos Aires, este tipo de construcciones son posibles según Roaf, que apunta a considerar aspectos tales como “diseñar edificios con ‘refugios’ o espacios donde la gente pueda estar cómoda y segura ante temperaturas extremas, utilizar energías renovables en la mejora de edificios y contar con comunidades fuertes que cuiden el vínculo con su ecosistema, frente a un mundo cada vez menos predecible”, puntualiza.

 
Fuente: www.perfil.com
 

Acuerdo histórico entre Estados Unidos y China en la lucha contra el cambio climático


Pekín ha aceptado por primera vez un compromiso con dos partes concretas. La primera es que sus emisiones de efecto invernadero alcanzarán su máximo en 2030, para después comenzar a reducirlas. La segunda, que a partir de ese año un 20% de la energía que produzca el país procederá de fuentes limpias y renovables.

El anunció se ha hecho en la capital del gigante asiático tras una reunión entre el presidente chino Xi Jinping y su homólogo estadounidense Barack Obama. Éste a su vez hizo público, dentro del acuerdo, que Estados Unidos reducirá sus emisiones para 2025 entre un 26% y un 28% respecto a los niveles de 2005. Se trata del doble de recorte del inicialmente previsto para el periodo entre 2005 y 2020.
Ambas partes esperan que este pacto sirva de ejemplo y ayude a lograr un acuerdo a nivel global durante la conferencia sobre el cambio climático que tendrá lugar en París en 2015.

Fuente: www.euronews.com
 

Más renovables que nunca: en un dramático informe señalan que hay que detener las emisiones de CO2 si o si

Limitar las emisiones de contaminantes de vida corta puede producir beneficios más pequeños para el cambio climático a largo plazo que lo estimado previamente. Así lo concluye un nuevo estudio sobre el potencial de la contaminación del aire y la mitigación del dióxido de carbono. Se han puesto muchas esperanzas en la limitación de las emisiones de los llamados forzadores climáticos de vida corta (SLCF, por sus siglas en inglés),  como el metano y el hollín, para protegener la salud humana, la vegetación y frenar el aumento de la temperatura.

Estas emisiones se originan a partir de una amplia variedad de fuentes, incluyendo los motores diésel, las estufas y las minas de carbón, y se quedan en la atmósfera entre días y una década mientras que el CO2 tiene una duración de miles de años.
Una nueva investigación indica que descuidar los vínculos entre las fuentes de estos SLCF y CO2 ha dado lugar a una sobreestimación de los beneficios climáticos a largo plazo del control de estos contaminantes en los escenarios de estabilización del clima, según un nuevo estudio publicado en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’.
“La estabilización del clima a cualquier temperatura significa que, en algún momento, las emisiones globales de CO2 tienen que llegar a ser cero”, afirma el investigador del Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA, por sus siglas en inglés), en Viena (Austria), Joeri Rogelj, quien dirigió el estudio.
“A pesar de que la acción a corto plazo sobre forzadores climáticos de vida corta puede ayudar a reducir el calentamiento en las próximas décadas y también proporciona otros beneficios para la sociedad, como un aire más limpio, no nos hace ganar tiempo para poder retrasar las reducciones de las emisiones de dióxido de carbono que se requieren para estabilizar el clima a niveles seguros”, detalla.
“La única cosa que puede evitar la mayor parte de los riesgos que vendrían con el cambio climático desenfrenado es la rápida reducción de CO2”, dice John Schellnhuber, coautor del estudio y director del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, en Alemania. “Las esperanzas de que la reducción de otras emisiones haría gran parte del trabajo son erróneas”, añade, aunque subraya que la lucha contra los contaminantes de vida corta es una meta razonable en sí misma
Estudios previos, incluyendo investigación del IIASA, habían demostrado que la acción inmediata para limitar SLCF como el metano y el carbono negro podrían reducir significativamente la mortalidad prematura por la contaminación del aire, aumentar los rendimientos agrícolas y ayudar a minimizar el calentamiento del clima a corto plazo. En el nuevo estudio, los autores ampliaron el alcance de su trabajo para incluir una perspectiva a corto (decenal) y largo plazo (centenario) y evaluar los impactos de los contaminantes del aire, el metano, los hidrofluorocarbonos, y medidas de control de CO2 en un marco integrado.
SLCF y CO2 a menudo son emitidos por las mismas fuentes, como vehículos diésel y estufas de carbón. “El nuevo estudio pone de relieve la importancia crítica de los enfoques integrados a problemas como el cambio climático, la contaminación del aire, y la política energética”, afirma Rogelj. Esta investigación también ha demostrado que la acción simultánea y coordinada en materia de contaminación atmosférica y el cambio climático podría conducir a rebajar el costo de abordarla por separado.
“Aunque es indispensable la acción urgente para reducir las emisiones de CO2 con el fin de proteger el clima, medidas adicionales de SLCF aportarían beneficios indiscutibles para la salud humana, la agricultura y el cambio climático a corto plazo, aunque su contribución a los objetivos climáticos a largo plazo es menor de lo estimado previamente”, reconoce el director del Programa de Mitigación de la Contaminación del Aire y Gases de Efecto Invernadero del IIASA, Markus Amann, también implicado en el estudio.

 
Fuente: www.europapress.es