Las tejas solares y térmicas cada vez más comunes: Diseños para todos los gustos

Todavía la gente no se ha convencido de usar energías renovables y de colocar en sus casas elementos que se las proporcionen. Pero poco a poco se ve que cada vez hay más casas que han adoptado por ejemplo tejas especiales, o placas solares. Un techo que cumpla con la función adicional de proveer energía renovable, es desde todo punto de vista una opción que vale la pena considerar.

La solución, que está muy de moda en algunos países, son las tejas solares que además de ser muy estéticas, te ahorrarán una buena suma de dinero en la cuenta de los servicios de agua luz y gas. La inversión, que puede parecer alta en un principio, se salva tras varios meses de no pagar cuentas de electricidad.
En el mercado existen ya gran variedad de estas tejas solares que cuentan con materiales que las hacen más flexibles y que  adopten cualquier forma. Además, algunas de estas tejas  tienen una apariencia similar a las tradicionales tejas de barro, ideales para viviendas o casas de campo. Un techo lleno, o parcialmente cubierto de estas tejas solares, fácilmente puede cubrir las necesidades energéticas de una familia.
Tejas “TechTile” con PLEXIGLAS®
La empresa italiana REM S.p.A produce tejas solares de plástico con cubiertas moldeadas por inyección de PLEXIGLAS®. Las llamadas tejas TechTile tienen el aspecto óptico de una teja tradicional de arcilla, pero contienen en su interior células fotovoltaicas o bien módulos solares térmicos para calentar agua.
Según lo reporta el sitio Energía solar OK , “un tejado orientado al sur con un tamaño de 18 m2 y un ángulo de inclinación de 30 grados produce 1.650 kilovatios-hora de electricidad al año bajo el sol del sur de Italia. Esto cubre unos cinco sextos del consumo de electricidad anual de un hogar unipersonal en Alemania”.
Las tejas solares permiten obtener energía renovable sin afectar la estética del edificio, pues son muy parecidas a las convencionales en forma o color, pero la gran diferencia es que además de cubrir el techo de la casa, producen electricidad pudiendo ser aprovechada para generar calor.
Esas tejas pueden cubrir todo el techo o sólo una parte de él, según las energías renovables que necesiten en la casa o la energía que quieran ahorrar.
Son como las placas solares, están construidas para convertir la luz solar y transformarla en energía, manteniendo la estética y armonía.
Esa energía eléctrica obtenida del sol es libre de contaminación.
En Venecia, es donde más se han colocado estas tejas.
Diversas compañías estadounidenses y europeas han desarrollado diversos modelos que ya permiten ser instalados en cualquier tejado. Venecia es una de las principales ciudades que cuenta ya con estos tejados solares.
Las  tejas solares, están basadas en el desarrollo de nuevos sistemas y materiales, como el silicio amorfo o monocristalino, que permiten a los paneles ser completamente flexibles y por lo tanto, adaptarse a cualquier forma. Es por eso que son casi iguales que una teja convencional, con la propiedad añadida de producir energía solar, libre de contaminación.
Tejas “Tegolasolare”
La compañía italiana Area Industrie Ceramiche, quien fabrica una teja roja resistente que absorbe menos agua y calor, diseñó su versión de teja solar con la llamada “tegolasolare”. La teja, de 48 centímetros cuadrados, está fabricada con cuatro celdas solares y se puede instalar de manera convencional,  conectándole los paneles solares para crear un campo fotovoltaico.
Estas tejas se pueden instalar en todo el techo o sólo en una porción, para evitar las partes con sombra u otras zonas problemáticas. La gran ventaja es que si una teja se rompe, puede ser remplazada sin afectar el sistema. Según la compañía que las produce, un área de 40 metros cuadrados cubierta con estas tejas tiene una capacidad de generar 3 KW de energía.
Teja “SolTech Energy” de cristal transparente
SolTech Energy, una compañía sueca que comercializa soluciones en energía solar, fue premiada en el 2010 con el “Mejor Nuevo Material 2010” por su sistema único de calefacción con tejas fabricadas con simple cristal transparente. Sin dudas es una de las más lindas de todas. Las atractivas tejas le dan un aspecto único a tu techo, como una especie de hielo que no puedes conseguir de otra forma.
y ¿qué hace al sistema tan especial y digno de ganar un premio? Para empezar, las tejas están fabricadas con vidrio ordinario y pesan lo mismo que las tejas de barro. Segundo, estas tejas no calientan agua, sino aire limpio. Las tejas son instaladas sobre un lienzo negro en donde están montados los espacios de aire. El color negro absorbe el calor y por lo tanto el aire que circula por debajo. Este aire luego se utiliza para calentar agua o directamente una habitación.
El sistema genera alrededor de 350 kWh de calor por metro cuadrado, dependiendo del clima.
Teja de “Solarcentury” 
La produce la empresa británica líder en energía solar Solarcentury. Su novedosa teja de energía solar térmica “C21t” ganó el prestigioso galardón Rushlight Award for Solar Power por sus tejas solares. Lo novedoso de este producto es que se trata de un sistema que combina energía solar fotovoltaica y térmica en una sola teja.
Los premios Rushlight Award promueven, reconocen y celebran las tecnologías e innovaciones en materia del medio ambiente en el Reino Unido.
Por su parte, el Colegio Oficial de Arquitectos de Cataluña (España) al referirse a este producto asegura que “la teja C21t facilita la producción de energía solar térmica gracias a su rápida y sencilla instalación, así como a su adaptación con cualquier tipo de teja”.
Analizando estas opciones nos damos cuenta de que existen alternativas para todos los gustos, mucho más sostenibles que las tradicionales tejas sin afectar la estética del tejado. Una oportunidad del siglo XXI que debe ser considerada por todo constructor.
Estas tejas solares ya empiezan a invadir el mercado, por su belleza en el diseño y sus bondades para obtener energía renovable en los hogares y así permitir que cada uno pueda disfrutar de las ventajas de tener su “propia energía” limpia y sostenible para ayudar al Planeta.
Fuente: www.lavidalucida.com
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Sector solar térmico en Argentina: límites y posibilidades

La energía solar térmica se afianza como una tecnología eficaz y conveniente a la hora de brindar electricidad de una forma sustentable en todo el país. 

Definida como la transformación de la energía radiante solar en calor o energía térmica, sus principales aplicaciones son la obtención de agua caliente para uso sanitario o el calentamiento de fluidos con fines industriales, así como el acondicionamiento térmico de espacios cerrados.

 
En lo que hace al primer uso, la tecnología disponible utiliza lo que comúnmente se denomina “calefón solar” para intercambiar calor con el equipo de acumulación integrada, o “colector solar”, que transforma los rayos del sol en energía térmica. Estos equipos pueden aplicarse en los rubros residenciales, de servicios, sectores públicos y hasta industriales.
 
El principal problema al que se enfrenta el sector es la falta de penetración de la tecnología en el mercado local. Esa condición hace que las pymes que se dedican a fabricar estos equipos –que son más de 20– operen en una escala insuficiente para lograr tecnificarse, ya que sin un apoyo sistemático y decidido por parte del Estado para facilitarle a la población el acceso a estas tecnologías no es posible impulsar un crecimiento significativo del sector.
 
“Es frecuente que nos comparemos con Brasil en diversos temas, allí tenían instalado cerca de 4.5 Mm2 hacia finales del año 2011, y se estima que durante el 2012 sumaron 1.2 Mm2, explica Gustavo Gil, coordinador del Programa de Energías Renovables del INTI. “En Argentina, no sólo no contamos con estadísticas oficiales al respecto sino que el estimativo de equipos solares térmicos de baja temperatura instalados hasta la fecha supera los escasos 40.000 m2 y crece con una media de 5.000 m2 que se incorporan anualmente en el último periodo”. Esta asimetría se debería en principio a dos factores: ausencia de una política de promoción y aplicación de la tecnología solar térmica y, por otro lado, el bajo costo relativo de la energía con importantes subsidios aplicados a la demanda.
 
Esta tendencia se está revirtiendo lentamente gracias a un mayor conocimiento por parte de los ciudadanos acerca de los beneficios que traen aparejadas las energías sustentables, así como la conveniencia económica en muchas regiones del país.
 
La creación por parte del INTI de un laboratorio de energía solar permitió ganar confianza entre usuarios e hizo posible que los fabricantes nacionales contaran con el apoyo del Estado para realizar mejoras continuas en sus productos. 
 
Entre los resultados que arrojó esta iniciativa se destaca el aumento de la participación en el mercado de los equipos locales, que en la actualidad llega al 25%, desplazando de a poco a los productos importados y, a su vez, la implementación de ensayos bajo las más estrictas normas internacionales de calidad. 
 
En igual sentido, comenzaron a perfilarse políticas públicas amplias, desde la participación de fabricantes nacionales en licitaciones públicas, planes de fomento de la energía solar y líneas de financiamiento específico como en el caso de la Provincia de Santa Fe, a través del programa “Un Sol para Tu Techo”.
 
Sin embargo estos esfuerzos aún son insuficientes ya que aún no se ha modificado el actual paradigma de generación y consumo energético: generación concentrada y consumo disperso y desaforado, lo que deja vacilante al concepto de sustentabilidad.
 
“Poner en crisis nuestra forma de generar y consumir energía implica asumir un nuevo paradigma que permita a una comunidad o individuo generar parte de la energía que consume. Esta forma de generación distribuida permite vislumbrar la oportunidad: desarrollo local, industrialización rural y en particular, la universalización del acceso a la energía, derecho que tenemos todos los habitantes, asegura Gil.
 
Este cambio de paradigma requiere un desafío político superior: pensar a las energías renovables no sólo como una oportunidad para el ambiente y la conservación de recursos estratégicos, sino también como herramienta de inclusión.
 
Números más que claros
La capacidad total estimada de colectores térmicos solares en operación en todo el mundo a finales de 2012 fue de 268,1 Gwth, que equivalen a 383,0 millones de metros cuadrados de superficie de captación. Esto implica un rendimiento del colector anual de 225,0 TWh, lo que equivale a un ahorro de 24.0 millones de toneladas de petróleo y 73.7 millones de toneladas de CO2. 
 
En Alemania y otros países centrales se han logrado importantes tasas de participación de estas energías en su matriz energética, y continúan esforzándose para aumentar permanentemente la participación de estas tecnologías.
 
Considerando un costo promedio de $3.500 por cada metro cuadrado instalado, con 3.5 millones de pesos pueden generarse 15 puestos de trabajo con mano de obra directa y dejar instalada una capacidad de 1 MWth de potencia en cada caso.
 
Un hogar que instala un equipo de 2 m2 con un tanque de acumulación de 180 litros, deberá asumir en promedio una inversión menor a los $ 8.000.-, que en el caso de reemplazar el Gas Licuado de Petróleo (GLP) los plazos de amortización se reducen a menos de 5 años.


Fuente: www.inti.gob.ar