Tres estudiantes cordobeses desarrollaron una baldosa que genera energía y van a Feria de Ciencias en Turquía

Tres estudiantes de nivel medio llevarán su propio prototipo a una feria mundial de ciencias, luego de ser seleccionados en La Pampa. El desarrollo que lograron permite generar energía con las pisadas. Imaginan que puede servir para iluminar sitios con tránsito peatonal.

Felipe Pillichody (14), Salvador Sassatelli (14) y Joaquín Pariani (15), estudiantes de Río Cuarto, representarán a Córdoba en una Feria de Ciencias en Turquía, en junio de 2018. Llevarán su propio prototipo de baldosa capaz de generar energía eléctrica a partir de las pisadas.

Los alumnos de tercer año, del Colegio La Merced, lograron la acreditación para el evento internacional tras presentar su desarrollo en la V Exposición de Ciencias y Tecnología Argentina 2017, (Expocytar), en La Pampa. Se trata de una muestra organizada por el Club de Ciencias y Tecnología Amun Kamapu y la Red Argentina en Ciencia, Tecnología y Comunicación, que adhiere al Movimiento Internacional para el Recreo Científico y Tecnológico (Milset).

“La feria de La Pampa no es competitiva, en función del mérito del proyecto deciden qué acreditación darle. Para Turquía acreditaron otros dos grupos de Argentina, además del nuestro: uno es de Santa Fe y otro de La Pampa. Hay chicos de Mendoza que van a ir a una feria en Rusia y otros que acreditaron para ir a Chile”, explica Felipe.

Joaquín cuenta que la propuesta riocuartense se denomina E-Slab. La baldosa genera energía cuando se ejerce presión sobre ella. En Turquía, tendrán que exponer todo lo que investigaron y desarrollaron, pero en inglés.

“Es una experiencia muy positiva. Yo no soy actualmente profesor de ellos, soy coordinador del Club de Ciencias y los invité porque fueron alumnos míos en sexto grado y llegaron ya entonces a la instancia nacional de las Olimpíadas de Informática. Les dije si querían sumarse para aprender más sobre lo que les gusta, pero nunca imaginábamos todo esto”, explica Ezequiel Guerra.

“Somos tres compañeros muy unidos y aceptamos ir al Club de Ciencias a contraturno como un hobby, porque nos gusta y para aprender. Era como un juego para nosotros. Pero esta experiencia a mí me marcó. Por ejemplo, ahora ya sé que quiero ser ingeniero ambiental”, confía Salvador.

E-Slab

Los jóvenes comentan que la idea de producir y aprovechar energía surgió a partir del conocimiento de los discos piezoeléctricos, capaces de generar un voltaje cuando se deforman, por la compresión del cuarzo.

Para desarrollar el prototipo cumplieron con todas las etapas de una investigación. Su propuesta es que se coloque este tipo de baldosas en lugares de alto tránsito, como accesos a escuelas o a espectáculos y aprovechar la energía generada para la iluminación led de espacios públicos.

Para la directora del colegio, Susana Schocron, más allá del orgullo que implica que sus alumnos representen al país, lo más satisfactorio es que “encuentren espacios de participación a partir de sus intereses y motivaciones en distintos campos y saberes”.

La Expociencia de Turquía es organizada por Doesef (Doganata Education Science Energy Engineering Fair), en la ciudad de Izmir, para junio de 2018. Reúne anualmente a personas de todo el mundo que exponen trabajos relacionados con la ingeniería, la biología y la química.

La feria Expocytar, de La Pampa, fue auspiciada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, pero no está previsto el modo de solventar los pasajes de los estudiantes para presentarse en el exterior. En el evento donde los riocuartenses lograron la acreditación se presentaron más de 60 proyectos vinculados a la ingeniería y la robótica de 18 provincias argentinas y de países como Colombia, México, Turquía y Paraguay.

Varios intentos, por el mundo

La idea no es original, pero sí lo es el prototipo alcanzado. En varios países ya existen modelos propuestos de “baldosas verdes”, para generar energía de modo limpio y renovable, y que han sido desarrolladas por centros de investigación o por empresas. Lo que distingue a la experiencia de Río Cuarto es que fue producto original de tres muy jóvenes estudiantes de la escuela secundaria, que fueron capaces de investigar y desarrollar un proyecto sobre materiales piezoeléctricos, para ofrecer un prototipo “a la cordobesa”.

Fuente: www.lavoz.com.ar

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