Un auto eléctrico representa un antes y un después en transportación

Los propietarios de los vehículos eléctricos en los países más desarrollados, están dejando poco a poco los vehículos impulsados por combustibles fósiles. Ahora, un número cada vez mayor de usuarios están impulsando sus coches con la luz del sol. 

Los paneles solares instalados en el techo de una casa o un garaje pueden fácilmente generar electricidad suficiente para alimentar un vehículo híbrido o eléctrico al 100 por ciento. Los paneles no son baratos, y tampoco lo son los coches. Por ejemplo un Ford Fusion Energi, por ejemplo, es 7200 dólares más costoso que su versión a gasolina. 
Pero los defensores de las energías alternativas, dicen que la inversión vale la pena ya que con el tiempo ésta se recupera y también es impagable la emoción que produce la conducción libre de combustibles fósiles. 
“Creo que fue una de las mejores cosas que hice en mi vida”, dice Kevin Tofel, que compró un Chevrolet Volt en el año 2012. “Hay algo de lo que estoy seguro y es que nunca voy a volver a un coche tradicional a combustible fósil”. 

Nadie sabe exactamente cuántos automóviles eléctricos están siendo alimentados por la energía solar, pero el número de vehículos eléctricos y vehículos híbridos en los Estados Unidos está creciendo. El año pasado, se vendieron sólo en los Estados Unidos, alrededor de 98 mil unidades. Nada menos que un 83 por ciento más respecto que el año anterior. Mientras tanto, las instalaciones de energía solar crecieron un 21 por ciento en el segundo trimestre de este año, lo que representa que más de 500 mil hogares y negocios ya poseen este tipo de generación de energía. 
Tofel, de 45 años, instaló 41 paneles solares en el techo de su casa en Telford, Pennsylvania, donde vive desde el año 2011. Pronto se dio cuenta, que la cantidad de electricidad que generaba superaba sobradamente el consumo de su familia. Por lo tanto, en el año 2012, compró un Chevrolet Volt que se podía cargar con parte de ese exceso de energía solar que generaba. 
Mientras tanto, Tofel gasta sólo 50 dólares en combustible mensuales, para los momentos en los que el Volt no está cerca de una estación de carga, lo que implica que tiene que llenar su tanque de combustible de respaldo. En cuanto al consumo eléctrico, le cuesta le cuesta un dolar con cincuenta centavos. De esta forma, estima que recuperará la inversión hecha en el vehículo, en poco menos de seis años. 
Las personas que consideran la compra de un automóvil alimentado con energía solar, no tienen muchas matemáticas que hacer: El beneficio ambiental lo supera todo. “La razón para ir hacia un vehículo solar no es para ahorrar dinero”, dice Tofel. “La verdadera razón para ir hacia un vehículo solar es que tenemos que hacerlo. No hay opción”.
Si bien en latinoamérica todavía son raros los casos en los que nos encontramos con un vehículo de este tipo, visto es que a la larga, será el medio de transporte por excelencia en pocos años más. Por lo pronto, la tendencia es más fuerte y como vimos, los vehículos eléctricos se estan imponiendo.

 
Advertisements

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *