Alumnos de Coronel Dorrego desarrollaron un auto a energía solar

En una escuela técnica de la localidad bonaerense de Coronel Dorrego un grupo de alumnos junto a su profesor de Electrónica se embarcaron en el desarrollo de un auto que funcione exclusivamente con energía solar, y anhelan cumplir el sueño de sacarlo a la ruta y recorrer el trayecto hasta Sierra de la Ventana.
 

 
Como ocurre con casi todas las iniciativas que nacen dentro de un aula, esta vehículo empezó a inventarse con apenas una tiza y un pizarrón; luego ganó impulso a fuerza de ganas, ideas e mucha imaginación . Así fue que pasaron por varios diseños, hasta que escogieron el más viable, basado en coches solares que compiten en el desierto de Atacama en Chile, y lo empezaron a desarrollar con el Autocad. 
 
Una de las ventajas con que contaron los chicos, y que llevó a plasmar la idea y los primeros modelos que imaginaron, fueron los paneles solares que donó un particular. 
 
La forma lograda finalmente fue la de un triciclo, con un asiento y con los paneles solares volcados sobre el lateral derecho.
 
El primer gran desafío por delante fue el de obtener las piezas adecuadas. Primero consiguieron ruedas de bicicletas, luego salieron a recolectar fierros para armar el chasis, y más tarde el multicampeón de midget Fabián Colturi les entregó un asiento. Después, gracias a un fondo educativo, lograron adquirir los motores eléctricos, artefactos claves que permitieron echar a rodar el armado del auto.
 
Uno de los obstáculos que se presentó durante el desarrollo fue el peso de las placas solares, de 7 kilos cada una, ya que son las que se usan para las viviendas; a eso se suman 10 baterías convencionales de 4 kilos, lo que hizo un total de 100 kilos que, con paneles más modernos y baterías de litio, podrían reducirse a apenas 20 kilos.
 
Al respecto, uno de los pilares del proyecto, el profesor de Electrónica Germán Unger, explicó que “estamos contentos porque, aunque tiene exceso de peso, el auto ya se encuentra en funcionamiento; tiene todo para mejorar. Ahora, la idea es conseguir auspiciantes para comprar las baterías de litio y, de paso, reducir kilos”.
 
“En realidad, las baterías se utilizan para el momento de arranque y primeros movimientos del auto, o si está nublado”, contó Unger. 
 
Más allá del exceso de peso, el docente comentó que el auto ya alcanza los 50 kilómetros por hora. Esto potencia se produce sobre la base de dos ruedas, una trasera de rodado 20 y una delantera de rodado 26, sobre la que descansa el motor.  Mientras que la tercera rueda, también de 26, montada sobre el lateral derecho, cumple la función de control del vehículo.
 
Según estiman, el debut del prototipo se concretará con un viaje a Sierra de la Ventana en los primeros días de noviembre. La idea es aprovechar al máximo la intensidad del sol de esa época del año. Todavía no tienen conocimiento exacto sobre la duración de la batería, pero no habría inconvenientes si el viaje se lleva a cabo entre las 10 y 18 hs.
 
“Será una movida importante, porque habrá que ir con dos vehículos -uno adelante y otro atrás- además del auto eléctrico, y un carro por las dudas que haya algún problema”, comentó Unger, quien dijo que no hay dudas de que llegarán a destino.
 
La prueba de fuego del proyecto fue superada durante una exposición en la Sociedad Rural dorreguense, evento en el que el vehículo sobresalió y se ganó la atención de todos. Por su parte, los alumnos y profesores aprovecharon la feria para testear su funcionamiento.
 
Mientras tanto, su desarrollo continúa: “Estamos diseñando un tablero que nos marque el consumo de electricidad y cambie el uso de los motores de acuerdo a la necesidad; también pensamos en construir un sistema automático”, expresó el profesor.Buenos Aires, Argentina, en
 
Fuente: www.eldia.com
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